Después, poco a poco, llegamos a Lobuche, casi 5.000m, (660 m de subida) muy cansados y nos acostamos todos. Al cabo de un rato me levanto a vomitar y uno de los compañeros, que es medico, me receta un Edemox. No consigo cenar nada y me encuentro mal, por lo que decido no seguir subiendo el día siguiente y bajar a Periche. El medico me mide la presión de oxigeno en sangre y da 58, lo que es muy, muy bajo (lo normal es 97) por lo que pide una botella de oxigeno al hotel, que por casualidad tienen. Esa noche estoy 4 horas con oxigeno y mejoro algo. El hotel es de los malos y hace frío, por lo que dormimos vestidos con varias prendas de ropa dentro del saco y con una manta encima.