Katmandú:
Estoy un día y unas horas en el hospital y ya no aguantaba más, así que conseguí convencer a los médicos de que estaba curado y me dieron el alta. La verdad es que en cuanto bajas a una altitud normal, se te pasan todos los males y el estar solo, en una cama de hospital, sin nada que hacer, era de un aburrimiento mortal.
El jefe de la agencia de viajes, me consigue un hotel y al día siguiente consigo un vuelo para Barcelona, aunque pagando un suplemento exorbitante por tener que ser en clase bussines, si no no había nada libre en varios días.
Los Nepalíes:
Son gente la mar de amables, simpáticos y siempre alegres. Nunca hubo ningún problema con ellos ni una mala cara y no dudan en ayudarte cuando se lo pides. Da gusto ir a países con gente así.Los Caminos:
En general se anda por caminos y no por en medio de la montaña, como en el Pirineo. Y además los caminos están bien conservados, a veces empedrados y con escaleras en las cuestas. Es lógico cuando piensas que todo el comercio pasa por estos caminos a hombros de los porteadores o yaks. La carretera más próxima está a 200 Km, así que la vida de toda la zona depende del estado de los caminos. La única dificultad, hasta la altura que llegamos nosotros e incluso un poco más, está en la altitud, que pesa como si llevases un buey a cuestas.El paisaje y las montañas:
El paisaje no es más bonito que el del Pirineo y otras zonas de España, pero las montañas que hay allí son de otra dimensión. Enormes, verticales, con aristas afiladísimas, son por lo que realmente vale la pena ir a hacer trekking en Nepal. He puesto unas cuantas fotos, pero se podrían añadir un montón más de montañas espectaculares, que merece la pena ir a ver una vez en la vida.
Resumen:
Me han pesado las incomodidades, el frío y el mal de altura, por lo que, aunque me ha gustado mucho el haberlo hecho, creo que no repetiré.
Al final han sido 8 días de trekking, he visto montañas fantásticas y he conocido un país y un modo de vida muy diferentes. No he llegado a hacer el Kala Patar ni el Campo Base del Everest, que me hacía mucha ilusión. Lo del Island Peak, algo menos, era por haber hecho un 6.000.
Ya se que allí hay que ir muy bien aclimatado y no vale con solo estar en buena forma. Hay que haber estado en altura en las semanas anteriores al viaje, o tirarte allí unos cuantos días más aclimatando, si no, corres el riesgo de no aprovecharlo.
Ahora, a disfrutar del Pirineo.